Pienso que este caso práctico refleja unos hechos que pueden ser constitutivos de acoso escolar.
En primer lugar, queda clara la intencionalidad de los tres compañeros a la hora de actuar, dirigirse y tratar a Adrián.
Segundo, hay un desequilibrio de poder entre alumnos acosadores y víctima, ya que Adrián es un chico tímido, nuevo en el centro, al parecer con pocas habilidades sociales y una baja autoestima.
Tercero, la prolongación de estas conductas en el tiempo. Son reiteradas y vienen sucediendo de un tiempo atrás tanto en el colegio como fuera de él.
La actuación de la tutora y el jefe de estudios no parece la más adecuada, ya que carecen de información y no que se han percatado de que algo extraño estaba sucediendo en el aula y fuera de ella. Actúan sin conocimiento de causa y optan por quitar importancia a los hechos acontecidos.
Los documentos de centro necesarios que sirvan para gestionar este asunto serían el Reglamento de Régimen Interior y su Plan de Convivencia y el Plan de Acción tutorial.
En cuanto a actuaciones reales, habría que centrarse en Adrián , el resto de compañeros y las familias.
Con Adrián habría que intentar ganarse su confianza, ya que su actitud ante estos hechos ha sido la de contarlo solo en el ámbito familiar y parece que no ha recurrido en ningún momento a su tutora para hacerla participe del problema. El resto de grupo necesita saber cuales son las consecuencias que tiene mantener una actitud de este tipo, no solo consecuencias sancionadoras, sino también hacerles participes del dolor y sufrimiento de la víctima. A veces cuesta ponerse en el lugar de los demás, pero es necesario que el grupo sienta por un instante empatía por la víctima.
La familia de Adrián debe intentar que su hijo se sienta seguro y respaldado en todo momento, deben reforzar cualquier conducta adecuada y destacable que lleve acabo Adrián con el fin de que su autoestima sea mayor. La familia debe sentir que desde el colegio se les escucha y se atiende sus demandas, se intenta dar solución al problema, en definitiva, que el centro actúa.
Las familias de los otros alumnos "acosadores" deben de conocer los hechos ocurridos y desde el colegio se les debe hacer entender que toda acción tiene una consecuencia. Acciones buenas, consecuencias buenas, acciones malas, consecuencias malas. Deben de reprocharles la conducta que han tenido e intentar no justificar en ningún momento la acción de sus hijos.
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